El editor de textos

El editor de textos convierte lo que escribas en un motivo de puntadas usando una fuente de Puntotek, listo para pegar en tu trabajo.

Se entra desde el menú de herramientas generales, con el botón de las letras. Si lo ves apagado es que aún no has abierto ninguna fuente: cárgala primero desde el listado y vuelve.

La fuente y las medidas

El editor trabaja con la última fuente que hayas abierto (desde la pestaña Fuentes del listado). En la parte superior ves el nombre de la fuente activa y las medidas del texto en puntos (ancho x alto), actualizadas con cada cambio: sabes cuánto ocupará en la tela antes de pegarlo.

El editor de textos de Puntotek convirtiendo un texto en motivo

Los elementos, uno a uno

El campo de texto

Escribe y la previsualización se redibuja al momento sobre la cuadrícula, con los colores de la fuente. No hay que confirmar nada: lo que ves es exactamente lo que se va a pegar.

  • Solo lo que la fuente tenga dibujado: si un carácter no existe en esa fuente, sencillamente no se escribe. No falla ni avisa: no aparece.
  • Mayúsculas y minúsculas van por separado: una fuente puede tener la A y no la a. Si te falta media palabra, prueba a cambiarlas.
  • Las medidas de arriba mandan: el ancho y el alto en puntos se recalculan con cada letra, así sabes si te cabe en la tela antes de pegar nada.

El deslizador de separación

Deslizador de separación entre caracteres en Puntotek

El espacio que va entre letra y letra, de -10 a +10 puntos. Los valores positivos airean el texto y los negativos lo aprietan, que en algunas fuentes es justo lo que hace falta para que la palabra no quede desperdigada. La separación va entre caracteres, no detrás del último, así que el ancho de arriba es siempre el ancho real del motivo.

  • En 0: La fuente tal y como se dibujó. Es el punto de partida.
  • En positivo: Texto más suelto. Se lee mejor bordado y perdona los errores de conteo.
  • En negativo: Texto más apretado. Para nombres largos que no caben, con cuidado de que las letras no se toquen.

Retocar el hueco de dos letras sueltas

El deslizador mueve todos los huecos a la vez. A veces el texto está bien y solo chirría un par de letras: una T seguida de una A, un punto que queda lejos. Para eso puedes escribir un número entre corchetes en mitad del texto, y ese número cambia el hueco que va detrás de la letra anterior.

  • Escribes H[1]ola y la H se separa un punto de la o.
  • Escribes Hol[-1]a y la a se acerca un punto a la l.
  • Los corchetes no se bordan. Son la única excepción a lo de «solo lo que la fuente tenga dibujado»: se aceptan como marca y desaparecen del motivo.
  • Se suma a lo que tenga el deslizador, no lo sustituye. Positivo separa, negativo junta, y va en puntos igual que todo lo demás.
  • Al principio o al final no hace nada, porque no hay letra delante o no hay hueco detrás. Y si escribes algo que no sea un número, se ignora sin más.

Las medidas de arriba y el recuadro de la previsualización cuentan los retoques, así que lo que ves sigue siendo exactamente lo que se va a pegar.

Pegar el texto como motivo en Puntotek

Pegar el texto

Hace tres cosas de una vez: convierte el texto en un motivo, suma los colores de la fuente a tu paleta y te devuelve al lienzo con el texto pegado al cursor. Toca donde lo quieras y ahí se queda. Si te arrepientes, deshacer lo quita como cualquier otra puntada.

Compartir el texto escrito en Puntotek

Compartir el texto

Crea un enlace con el nombre ya escrito. Quien lo abra entra en Puntotek con tu texto puesto y la misma fuente, listo para colocarlo en su trabajo. Es voluntario, y solo viaja el nombre: tu trabajo no se comparte.

Compartir un nombre

Escribes un nombre bonito, lo miras y te da pena que se quede ahí. El botón de compartir hace que no: convierte lo que has escrito en un enlace que puedes pegar donde quieras, y quien lo abra no ve una foto, entra en el programa con ese nombre puesto y puede seguir desde ahí.

La fuente tiene que ser pública. Se comparte el nombre y la fuente con la que está escrito, así que ha de ser una de la galería o una tuya publicada. Si la fuente solo está en tu equipo, el botón sale apagado: no hay nada a lo que enlazar.

Con tu cuenta abierta se crea además la página del nombre. Con su imagen, que es la que aparece al pegar el enlace en WhatsApp, en un foro o en Pinterest. Lleva abajo la dirección del sitio, para que quien la vea suelta sepa de dónde sale.

Sin cuenta también funciona. Se comparte el enlace directo, que abre el editor con el nombre escrito igual. Lo que no hay entonces es página ni imagen.

Los retoques viajan dentro del enlace. Si has apretado un par de letras con los corchetes y compartes A[-3]gustinillo, quien lo abra lo ve exactamente con el mismo apretón que le diste tú.

Compartir dos veces el mismo nombre no lo duplica. Si repites el mismo texto con la misma fuente te devuelve el enlace que ya tenías, así que el que anda circulando no se rompe ni se queda huérfano.

Puedes crear hasta treinta al día. Es un límite de cuántos creas, no de cuántos tienes: los que ya compartiste siguen vivos, porque romper un enlace que alguien guardó sería peor que no dejarte compartir.

Y son tuyos. Los borras cuando quieras desde tu cuenta, en Mis nombres, donde además tienes los botones para publicarlos en redes si te apetece.

Si en ese momento te quedas sin red, o el servidor no contesta, se comparte el enlace directo y no te enteras de nada: el nombre sale igual.

Cerrar el editor de textos en Puntotek
Ayuda en Puntotek

Cerrar / Ayuda

Dos botones sencillos: salir del editor o abrir esta ayuda cuando necesites recordar una función.

  • Cerrar el editor: Vuelve al lienzo sin pegar nada de lo que hayas escrito.
  • Abrir ayuda: Abre la explicación de la pantalla actual.

Tu texto ya es un motivo

Esta es la parte que se pasa por alto y es la más útil: al pegar, el texto no se estampa y se acabó. Queda en el portapapeles de motivos, y ahí tienes todo el menú de copiar y pegar trabajando para ti — el mismo que usas con cualquier recorte.

Pegar el motivo en Puntotek
Pegar por detrás en Puntotek
Espejo horizontal en Puntotek
Espejo vertical en Puntotek
Girar a la izquierda en Puntotek
Girar a la derecha en Puntotek
Guardar el motivo en Puntotek
  • Pégalo las veces que quieras. El motivo no se gasta: la misma palabra en las cuatro esquinas de un mantel es un texto escrito una vez y pegado cuatro.
  • Gíralo 90 grados. Un nombre subiendo por el lateral de un marcapáginas se hace aquí, no dibujando las letras de lado.
  • Ponlo del revés con las simetrías. El espejo horizontal y el vertical, por si buscas el efecto o por si te has quedado sin sitio a un lado.
  • Pégalo por detrás. Con la opción de pegar debajo, el texto solo entra en las casillas vacías: puedes meterlo sobre un fondo ya bordado sin comerte ni una puntada de lo que había.
  • Guárdalo con nombre. Un texto que vayas a repetir (tu firma, «Feliz Navidad», el nombre de la peque) se guarda en la biblioteca de motivos y lo tienes para siempre, sin volver a escribirlo ni a elegir fuente.

Y ojo al detalle de la paleta: los colores de la fuente se suman a los de tu trabajo respetando los que ya tenías. Si la fuente trae un rojo que ya usabas, no se duplica; y si trae uno nuevo, entra en la carta y lo puedes cambiar como cualquier otro.

¿Quieres crear tus propias fuentes?

Activa el modo de diseño de fuentes en la Configuración: podrás dibujar cada glifo, definir sus límites y guardar la fuente para usarla aquí.

Consejos

  • Mira el ancho en puntos antes de pegar y compáralo con el de tu tela: es la forma más rápida de no descubrir a medio bordado que el nombre no cabe.
  • Si el texto va a ir sobre un fondo bordado, pégalo por detrás y compruébalo antes de dar por bueno el sitio.
  • Los textos que repites (una firma, una fecha) merecen guardarse como motivo con un nombre claro. El listado se ordena por nombre, así que empiézalos todos igual y los tendrás juntos.
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