El modo de diseño de fuentes

El modo de diseño de fuentes convierte Puntotek en un taller de tipografías de puntos: dibujas cada letra como un pequeño patrón, y esas fuentes sirven luego para escribir textos bordables en cualquier trabajo.

Y una buena noticia antes de empezar: no hay que aprender un programa nuevo. Se dibuja con las mismas herramientas, las mismas puntadas y las mismas cartas de color de siempre. La diferencia son tres botones que no existen en el editor normal — el límite izquierdo, la línea base y el límite derecho — y son justo los que convierten un montón de dibujitos en una fuente que escribe bien.

Cómo acceder

En Configuración → Modo de trabajo, cambia de diseño gráfico a diseño de fuentes (pide confirmación). La pantalla principal es la misma, pero ahora trabajas sobre la rejilla de la fuente en lugar de sobre una tela.

La rejilla de glifos

Una fuente es una cuadrícula de casillas, una por carácter del juego de la fuente (letras, números, signos… y el espacio). Cada casilla es un mini-lienzo donde dibujas ese carácter con las herramientas de siempre.

El punto de información de abajo te dice en qué carácter estás mientras te mueves por la rejilla, que es más útil de lo que parece cuando llevas medio abecedario y todas las casillas empiezan a parecerse.

La rejilla de glifos del modo de diseño de fuentes de Puntotek

Los tres botones de la fuente

Aparecen en la barra verde de la derecha cuando trabajas en modo fuente, y los tres funcionan igual: pulsas el botón y después tocas la casilla donde quieres dejar la marca. Se puede rectificar las veces que haga falta; la marca no es una puntada, no se borda ni se imprime.

Botón del límite izquierdo de la letra en Puntotek

Límite izquierdo

Marca dónde empieza la letra dentro de su casilla. Todo lo que quede a la izquierda de esa línea es aire: es el margen que tendrá la letra cuando se escriba pegada a la anterior.

  • Para qué sirve: Para que una i no arrastre el hueco de una m. El límite es el que hace que las letras se junten con sentido.
  • Si lo pones muy a la izquierda: La letra escribirá con demasiado aire delante y la palabra saldrá desperdigada.
Botón de la línea base de la fuente en Puntotek

Línea base

La línea sobre la que se apoyan todas las letras, como la pauta de un cuaderno. No se pone una vez por letra por capricho: es lo que mantiene la palabra recta cuando mezclas mayúsculas, minúsculas y signos.

  • Lo normal: Que casi todas las letras se apoyen justo encima de la base.
  • Las que bajan: La p, la j o la g tienen que cruzar la línea hacia abajo. Ahí es donde se nota que la base está bien puesta.
Botón del límite derecho de la letra en Puntotek

Límite derecho

Marca dónde acaba la letra. Entre el límite izquierdo y el derecho está el ancho real del glifo, y ese ancho es lo que el editor de textos usa para colocar la letra siguiente.

  • Para qué sirve: Para que el texto avance lo justo: ni letras montadas ni huecos de más.
  • Truco: Déjalo casi pegado al último punto de la letra y regula el aire general con el deslizador de separación del editor de textos, que actúa sobre toda la palabra a la vez.
Boton para anadir el color puente a la paleta en Puntotek

Color puente

Añade a tu paleta un color especial llamado ##1##, en verde fluorescente. No es un hilo: es un comodín que ocupa el sitio de un color que decidirás después.

  • Para qué sirve: Borda las letras con él y deja las flores o los adornos de la fuente con sus colores de verdad. Así la misma fuente te sirve en rojo, en azul o en el color que pida cada trabajo.
  • Cómo se concreta: Con la sustitución de colores de siempre, desde el menú de paletas. La fuente conserva el comodín; el color se decide en el trabajo donde la pegues.
  • Solo se crea aquí: No aparece en ninguna carta de hilos, porque no existe como hilo. Por eso su nombre, ##1##, no se parece a ninguna referencia del mercado.
  • Si imprimes sin cambiarlo: Sale en la clave del PDF como color a elegir, y sus puntadas cuentan en las madejas igual que las demás: ese hilo lo vas a gastar, solo falta decidir de qué color.

El resto es el editor de siempre. Dibujas la letra con las herramientas de dibujo, eliges puntadas en el menú de puntadas y colores en las cartas — una letra puede llevar varios colores, igual que cualquier patrón. Deshacer, zoom y copiar y pegar funcionan como los conoces.

Guardar la fuente

Se guarda desde el menú de archivo, como cualquier trabajo. Tus fuentes aparecen en la pestaña Fuentes del listado, y con el botón de la nube activado también suben a tu nube.

Usar las fuentes

Aquí está el truco del sistema: en modo de diseño de fuentes, abrir una fuente desde el listado la carga en el taller para seguir editándola; en modo normal, abrirla te lleva al editor de textos, donde escribes con ella y el texto se pega en tu trabajo como un motivo más.

Consejos

  • Empieza por pocas letras (las de tu frase) y amplía la fuente con el tiempo: no hace falta el abecedario entero el primer día.
  • Mantén un grosor de trazo parecido en todas las letras: es lo que da unidad a la fuente.
  • Prueba la fuente a menudo en el editor de textos: escribir una palabra real destapa enseguida los límites mal ajustados.
  • La palabra que mejor destapa los fallos es illa o mimo: junta lo más estrecho con lo más ancho y ahí se ve si los límites están bien puestos.
  • Guarda en cuanto tengas dos o tres letras decentes. Una fuente crece durante semanas y se guarda como cualquier trabajo, así que no esperes a tenerla acabada.
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